Los delitos patrimoniales: Todo lo que debes saber

Los delitos contra el patrimonio son aquellos que atacan la propiedad privada de una persona individual.

¿Cuáles son los delitos patrimoniales?

Se encuentran en el Título XIII del Código Penal, y son los siguientes:

  • El hurto. Ocurre cuando se sustrae algo a alguien sin violencia ni intimidación.
  • El robo. Implica sustraer algo mediando violencia, intimidación o fuerza en las cosas.  
  • La extorsión. Implica obligar a alguien con violencia o intimidación a realizar un acto en perjuicio de su patrimonio o el de un tercero.
  • La usurpación. Concurre cuando alguien se apodera de propiedad o derecho ajeno.  
  • La estafa. Aparece cuando alguien se enriquece mediante engaño bastante.
  • La apropiación indebida. Se da cuando alguien se queda algo que se poseía en concepto distinto a propietario.
  • La defraudación de fluido eléctrico y análogas. Caso prototípico de las personas que «pinchan» la luz, o colocan artefactos en el contador del agua para no pagar (o pagar menos).
  • La insolvencia punible. Ocurre cuando una persona con deudas altera su patrimonio para evitar pagarlas.
  • La alteración de precios en concursos y subastas públicas. Existen muchos casos, aunque el prototípico es que una persona solicite dinero a cambio de no tomar parte en un concurso o subasta pública.
  • Los daños. Implica la destrucción o menoscabo de un bien ajeno.
  • Los relativos a propiedad intelectual e industrial. Son delitos relativos a derechos de propiedad intelectual (material audiovisual, producciones literarias, etc.) y de propiedad industrial (marcas, modelos de utilidad, patentes, etc.).
  • Los relativos al mercado y los consumidores. Estos delitos se reservan a las agresiones más graves al mercado, la libre competencia y los derechos de los consumidores.
  • La corrupción en los negocios. Ocurre cuando una empresa soborna a otra para obtener una ventaja competitiva.
  • La sustracción de cosa propia a su utilidad social o cultural. Se trata de un concepto muy amplio, pero básicamente castiga los actos de destrucción del patrimonio cultural.
  • Los delitos societarios. Son delitos que se dan en el seno de la empresa, y que persiguen las agresiones más graves de este tipo, más allá de su perseguibilidad en el ámbito civil/mercantil de las consecuencias económicas de todo ello.
  • El alzamiento/ocultación de bienes. Es un delito que comete el deudor cuando oculta bienes con la finalidad de dificultar al acreedor su cobro.
  • El uso no autorizado de bienes embargados en depósito. Se trata de otro delito, cuya persecución beneficia al acreedor de los bienes, y que se encuadra como una figura adicional dentro de los tipos que castigan la frustración de la ejecución.
  • La receptación. El caso prototípico es comprar un objeto a sabiendas de su origen ilícito.
  • El blanqueo de capitales. Se produce al incorporar dinero procedente de acciones ilegales al tráfico legal.
  • La financiación del terrorismo. Ocurre al suministrar, depositar, distribuir o recoger fondos con intención de utilizarlos (o con conocimiento de que se utilizarán) para fines terroristas.

¿Cuáles son las diferencias entre el delito contra el patrimonio y un delito socioeconómico?

Aunque puedan parecer delitos parecidos, no son hechos igualmente punibles.

Por un lado, los delitos patrimoniales están creados para tutelar un bien jurídico individual. Se protege el derecho de la propiedad privada, recogido en el artículo 348 del Código Civil. Por otro lado, un delito económico afectan a un bien jurídico colectivo.

En el Código Penal de 1995 se estableció este grupo para abarcar a aquellos delitos que supusieran una repercusión económica. No obstante, en función del contexto que acompañe al hecho punible, podría entenderse que la naturaleza fuera patrimonial o económica.

Por ejemplo, la estafa es un delito patrimonial en cuanto. Pero si la misma estafa se manifiesta piramidal, y no a una persona en concreto, estaríamos ya en el ámbito de los delitos socioeconómicos.

En Bufete Osuna somos especialistas en delitos contra el patrimonio, contando con más de 30 años de experiencia en el sector asesorando y buscando la mejor solución a los problemas de nuestros clientes. No dude en contactarnos.

Delitos societarios: qué son y cuáles son los más frecuentes

Qué son los delitos societarios

Los denominados «delitos societarios» engloba a su vez una serie de delitos que castiga la deslealtad y abusos de poder llevados a cabo por los administradores y órganos de administración de las empresas, perjudicando a la sociedad, sus socios o terceros. De esta forma, se puede llegar a condenar penalmente a los administradores (sean de hecho o de derecho) por actos cometidos durante la vigencia de su cargo.

Los delitos societarios son perseguibles únicamente mediante denuncia de la persona agravada, por lo que la Fiscalía no actuará de oficio (se trata de delitos semipúblicos). 

Cuáles son los delitos societarios

Estos son los delitos societarios más frecuentes:

Falsedad documental societaria (290 CP).

Este delito castiga que se falsifiquen las cuentas anuales u otros documentos que reflejen la situación juridico-económica de la sociedad, de forma que genere un perjuicio (alterar documentos en sus elementoso requisitos esenciales, simular documentos, suponer declaraciones a nombre de alguien que no los ha realizado, faltar a la verdad en los hechos certificados, etc.).

El perjuicio ha de ser económicamente cuantificable. Está castigado con penas de prisión de 1 a 3 años, y multas de 6 a 12 meses (en el caso de concurrir el tipo agravado, la prisión se alarga hasta los 4 años y medio, y la multa será de 12 a 18 meses). 

Imposición de acuerdos abusivos (291 CP).

Se castiga que los accionistas mayoritarios o el órgano de administración de cualquier sociedad impongan acuerdos abusivos, con ánimo de lucro, en perjuicio de los demás socios y sin que dichas operaciones reporten beneficios a la sociedad. Se castiga con penas de 6 meses a 3 años de prisión, o multas del tanto al triplo del beneficio obtenido. 

Imposición de acuerdos lesivos (292 CP).

Se castiga a quien impongan o se aprovechen, en perjuicio de la sociedad o sus socios, de un acuerdo lesivo adoptado por una mayoría ficticia (abuso de firma en blanco, atribución indebida del voto, negación ilícita a quien lo tenga reconocido o procedimiento semejante).

Se castiga con penas de 6 meses a 3 años, o multa del tanto al triplo del beneficio obtenido. 

Denegación de derechos a los socios (293 CP).

Concurre cuando el administrador niegue a un socio el ejercicio del derecho de información, participación en la gestión, suscripción preferente o control de la actividad social. El tipo requiere que se deniegue sin que exista una causa legal para denegarlos. Se prevé una pena de multa de 6 a 12 meses. 

Obstrucción de labores inspectoras o supervisoras (294 CP).

Delito que concurre cuando un administrador de una sociedad sometida a supervisión administrativa negaren o impidieren sus labores inspectoras o supervisoras. Este delito únicamente concurre en el caso de sociedades que actúan en mercados sujetos a supervisión (como por ej. mercado de valores, entidades de crédito, etc.).

Se castiga con pena de prisión de 6 meses a 3 años, o multa de 12 a 24 meses.

Asesoramiento en materia de delitos societarios

Es esencial disponer de un buen asesoramiento jurídico a la hora de enfrentarnos a este tipo de delitos. En Bufete Osuna tenemos más de 30 años de experiencia llevando este tipo de delitos, poniendo a su disposición un equipo especialmente formado y que velará en todo momento por sus intereses. No dude en preguntarnos sin compromiso.

Todo lo que debes saber sobre el delito de lesiones

¿Qué significa «delito de lesiones»?

El delito de lesiones resulta aplicable cuando una persona hace daño físico o psíquico a otra persona. Existen varias modalidades de comisión, por lo que dependiendo de la gravedad y otros factores pueden aplicar uno u otro tipo, con diferentes penas previstas. Así, distinguimos varios tipos de comisión (y gravedad):

1. Causar lesión que menoscabe su salud y necesite asistencia médica más allá de la primera asistencia facultativa
2. Causar una lesión sin menoscabar la salud
3. Golpear o maltratar sin causar daño

El delito de lesiones se da cuando la persona, además de sufrir un grave daño en su salud, necesita de un posterior tratamiento (operaciones, suturas, etc. sin que se incluya aquí las revisiones médicas de la lesión) lo que se condena con penas de prisión de tres meses a tres años, o multa de seis a doce meses.

Se tiene en cuenta para aplicar agravantes de este delito (1) la utilización de armas u medios especialmente peligrosos, (2) ensañamiento o alevosía, (3) víctima menor de 12 años o discapacitada, (4) se produzca contra mujer o ex-mujer del agresor, o (5) víctima especialmente vulnerable y conviviente con el autor. La concurrencia de alguno de estos puntos puede conllevar la aplicación de una pena mayor.

Así mismo, los artículos 149 y 150 establecen penas aun más agravadas si con la lesión se pierde un órgano considerado principal (penas de hasta 12 años de prisión) o no principal (hasta 6 años de prisión).

¿Qué significa «delito leve de lesiones»?

Los delitos leves de lesiones están previstos en los apartados 2 y 3 del artículo que anteriormente hemos visto.

El segundo supuesto es el «delito leve por lesiones de menor gravedad» (denominados hace años «faltas») que no requieren tratamiento médico o quirúrgico para su curación. Ocurren por ejemplo, en el caso de arañazos o contusiones que únicamente requieren de una primera asistencia de un médico (para recetarle antiinflamatorios, por ejemplo). Se reserva para los casos más nimios de este delito, y es importante saber que es estrictamente necesaria la denuncia de la víctima.

El tercer supuesto ni siquiera es necesario causar lesión, únicamente la intención de hacerlo, castigándose con penas más leves (multa de uno a dos meses).

Debemos tener en cuenta que si se ha producido una herida que requiere sutura, se considera segunda asistencia facultativa, por lo que con independencia de la levedad del caso, el hecho debe calificarse como delito de lesiones, no como delito leve.

¿Se puede cometer un delito de lesiones por imprudencia?

Sí. La ley distingue entre «imprudencia grave» e «imprudencia menos grave», donde jurisprudencialmente se interpreta cada caso atendiendo al «deber de cuidado». Son frecuentes los casos donde se aplica este tipo delictivo cuando el conductor, tras producir lesiones, revela que ha consumido drogas, estupefacientes o alcohol. También se tiene en cuenta a efectos de su valoración si el vehículo conducía a una velocidad superior a 60 kms/h en vía urbana o 80 kms/h en interurbana de la permitida reglamentariamente.

Si se determina que la imprudencia es leve, al no estar prevista en el Código Penal, la acción no es punible, sin perjuicio de que por vía civil se puedan reclamar indemnizaciones al respecto.
En estos casos, es imprescindible dejarse asesorar por abogados expertos.

¿Cuanto cuesta «pegarle a alguien»?

Como mínimo (sin causar lesión, p. ej. dar un guantazo leve) el autor de un delito leve de lesiones sin causar perjuicio será condenado a una multa de 1 a 2 meses. A efectos ejemplificativos, con una estimación de 5 euros/día por multa, serían entre 150 y 300 euros.

Por otra parte, se prevén hasta 12 años de prisión si se produce inutilidad de un órgano (o más, si concurren agravantes) y en cualquier caso, multas e indemnizaciones millonarias para la víctima (calculadas conforme al baremo de accidentes de tráfico).

Además, en la actualidad tanto los delitos como los delitos leves (faltas) aparecen en la hoja de antecedentes penales, con todas las consecuencias que conlleva (imposibilidad de opositar o ingresar en colegios profesionales, o de contratación con la Administración Pública, obtención de ayudas y subvenciones, entre tantas otras)

¿Debo acudir con abogado al juicio de lesiones?

Nuestra respuesta es un rotundo .

Usted necesita conocer qué tipo penal exacto le pretenden aplicar y cuál es la consecuencia. Además lo necesita para que, llegado el caso, su abogado pueda negociar con el Ministerio Fiscal una reducción de condena, así como solicitar la suspensión de ingreso en prisión en penas inferiores a dos años.

Pueden darse muchas circunstancias y variables imprevistas para las que cualquier ciudadano no está preparado, debiendo estar asesorado en todo momento con un letrado formado en Derecho Penal. En Bufete Osuna tenemos más de 30 años de experiencia llevando este tipo de delitos, poniendo a su disposición un equipo especialmente formado y que velará en todo momento por sus intereses. No dude en preguntarnos sin compromiso.